MAN RAY, el artista inquieto.


Se inicio en la fotografía siendo pintor porque no quedaba satisfecho con las reproducciones que hacían fotógrafos de su obra, con su “afinado ojo” lograba fotografiar en blanco y negro conservando aún los valores tonales que otorgan los colores. Para lograrlo estudió extensamente durante varios meses, hasta convertirse en un experto, le interesó tanto la fotografía, que incluso dejo de pintar, ya no le interesaba hacer retratos. Dejo clara la diferencia entre fotografía y pintura: pintaba únicamente lo que no podía ser fotografiado, lo que surgía de su imaginación, sus sueño o impulsos psicológicos, y fotografiaba lo que no quería pintar lo que para el era real, lo existente.
Ray en su interés por experimentar con nuevas técnicas y debido a que el medio que dominada con maestría le resultaba una tarea tediosa y sin interés (la pintura), probó con el aerógrafo y la fotografía en los cuales encontró el medio idóneo y expresivo que le satisfacían su curiosidad por experimentar, que con constancia le traerían la fama y el reconocimiento internacional.
Se tomaba su expresividad artística como un juego, como parte de la conquista de su libertad que volcaba en su obra, resultando en adelantarse a su tiempo, nunca paró por descubrir, se divertía y abordaba su labor casi como una manía, siempre actúo en contracorriente a lo que le decían o enseñaban. Era impredecible y por ello provocaba expectación su siguiente muestra artística ya que se podía esperar cualquier cosa de Man Ray.


En esa búsqueda conoció al fotógrafo Stieglitz en la galería de la cual era el propietario, porque le atraía conocer la obra modernista de entonces: Brancusi, Picasso, Rodin, entre otros.
Como revolucionario de su tiempo continuó haciendo cosas que se suponía no haría, así fue como se sumergió en el mundo fotográfico, le fascinaba la óptica y la química del proceso, la cámara como herramienta, muy a pesar de que al inicio de conocer este medio, se negaba a reconocer a la fotografía como arte, cuando ni sabía como explicar lo qué era arte para él; comentaba que los grandes maestros habían sido grandes fotógrafos aún antes de que la cámara fuera inventada, debido a lo magistral de sus representaciones, como si hubieran hecho uso de una cámara fotográfica, para Man Ray todo estaba vinculado a la fotografía.


Tan innovador y vanguardista fue en sus representaciones que incluso exponía material con sesenta o cincuenta años de realizada con anterioridad y aún así permanecían contemporáneas al tiempo de exponerlas, su fotografía la tomaba tan incidental, casi como leer un libro o conversar, es así que su obra mantenía un carácter libre, individual y original sea cual sea la época en la que se presentase.
Vivió en EUA durante la Segunda Guerra Mundial,  pero regresó a París donde retomó su pasión por la pintura.
 Ya siendo un artista afamado y reconocido, vivió tranquilamente, donde además por su fama, los grandes pintores como Picasso Braque o Matisse le solicitaban que fotografiara sus obras y les realizase retratos.



Consideraba que a pesar de los adelantos tecnológicos e innovaciones en el área de la fotografía no había artistas que se liberaran en este medio para representar obra única y original, incluso incentivaba a las jóvenes generaciones a descubrir ese ímpetu que a él le movía, ese afán casi infantil por la búsqueda de esa libertad, que tanto gusto y fascinación le provocaba el arte.

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