Moholy, pensador y educador



Dentro de las enseñanzas simultaneas de diseño y arquitectura en los talleres de la Bauhaus ofrecían cinco talleres especializados a aquellos que aprobaran los exámenes del primer año, siendo los talleres los siguientes: diseño, textiles, color, luz modelado. Todos esos talleres se agrupaban en torno al objetivo principal que era la arquitectura. Ya en los contenidos de las asignaturas se abordan puntos como el aspecto superficial (tratamiento). El aspecto superficial o tratamiento de la superficie) es el resultado (o efecto) sensorialmente perceptible de un proceso determinado, demostrado por cualquier tratamiento dado a un material… las definiciones de estructura, textura y tratamiento de la superficie son frecuentemente intercambiables. En el caso del papel, por ejemplo, un microscopio revela su estructura; su apariencia normal constituye su textura; y su terminación e el tratamiento de su superficie. Al emplear estas definiciones debemos definir la cualidad predominante.




Aspecto superficial. El “do agudo” de Caruso en un disco fonográfico (microfotografía)

Luego se describe una serie de ejercicios relacionados con el agrupamiento (organización de las masas) y hay una serie de anotaciones que justifican el concepto de los ejercicios que se proponen, dentro de esas justificaciones reluce la fotografía de manera importante como elemento significativo dentro de la enseñanza: “muchas personas no se convencerán de la justificación de tales ejercicios hasta que vean alguna utilización práctica. Pero en este primer periodo de la enseñanza, nos interesa primordialmente la relación entre el hombre y el material, y no el aprovechamiento de tales ejercicios.
La significación de estos ejercicios radica en la minuciosa observación de los materiales. La exactitud en la representación debía llegar hasta la total identificación con el material al ser fotografiados. No debe verse en este problema ningún propósito artístico. Los ejercicios solo tenían como objeto lograr una perfecta coordinación de la observación y la representación.
La fotografía forma parte del curso preliminar. Siendo un instrumento de representación exacta, sirve para comprobar la calidad de la obra manual. Los analfabetos del futuro serán aquellos que no saben fotografiar.  
Moholy-Nagy sintió la inquietud de hallar definiciones objetivas para la nueva concepción espacial surgida a raíz de su labor y de otros maestros contemporáneos. Así es como a principios de 1928 escribió “Von Material zu Architektur” obra basada en su propia experiencia educativa y en los cursos que dictara en el Bauhaus entre 1923 y 1928[1].



[1] L. Moholy - Nagy , Von Material zu Architektur (traducción castellana: Brenda L. Kenny) , Buenos Aires, Argentina, Ediciones Infinito, 1997, p. 41,42,43,44.


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