LA FOTOGRAFÍA DE MODA


Irving Penn, es considerado el fotógrafo que revolucionó la iconografía de la moda a mediados del siglo XX, con grandes adelantos técnicos en enfoque, sencillez y altos contrastes; de la misma manera uniendo la publicidad, la vanguardia y el sentido comercial de este tipo de imagen. Sería Liberman quien introduciría a este, en el uso del color, la forma en las composiciones y el tratamiento de la imagen  artística como un objeto industrial. Para Penn todo podía ser arte en la fotografía.

Penn comenzó en 1937 como asistente de diseño en Harper’s Bazaar, y comenzaría a fotografiar escenas de Manhattan, después estaría en México durante un año adentrándose en el mundo de la pintura, lo cual le dejaría elementos para aplicar a su imagen, como lo es la luz y la simplicidad de la forma, dos de sus características principales. No sería hasta 1943 cuando comenzaría su carrera a proyectarse, trabajando como asistente en Vogue, cuyo director de arte era Liberman. Su primera misión implicó el diseño de portadas de Vogue, afianzándose en ello y creando más de 150 portadas.

En sus más de 60 años de carrera el artista desarrolló gran parte de su trabajo para Vogue USA, dejándonos imágenes icónicas, sutiles, relajantes, femeninas y, por encima de todo, bellas.

En 1947, a Penn se le pide que hiciera un retrato de un grupo de las doce bellezas más fotografiadas de la época. En esa sesión, se reunió con Lisa Fonssagrives, unos años mayor que él, considerada por algunos como la primera supermodelo; posteriormente se enamoraron y se casaron en 1950. Junto con ella formó uno de los dúos artísticos más importantes de la fotografía de moda, siendo su musa y objetivo más importante de su lente. De esa relación surgieron portadas emblemáticas de Vogue como la de junio de 1950 que resume la tendencia “black and white” de esa época, y la de 1958 formando la V de Vogue con el cuerpo de Lisa.

Las técnicas de color que desarrolló en la década de 1950, eran sorprendentes logrando efectos puntillista recordando a Seurat, o el sol salpicado de un paisaje fluvial a manera de Manet, estos fueron utilizados para vender los diamantes, los cosméticos o bebidas. "Fotografiar un pastel puede ser arte", dijo cuando abrió su estudio en 1953.
"Penn hace que todo sea muy difícil para él mismo, no emplea artilugios, sin accesorios especiales, nada más que la simple iluminación, probablemente una luz de una fuente que viene del lado de la cabeza de la modelo." comentaba en 1975 Cecil Beaton.
Desde 1980 Penn creyó por completo en el color de la fotografía, creando composiciones de flores y naturalezas muertas, permitiéndole perfeccionar su creencia en los vínculos entre la pintura y la fotografía.

Penn deja de existir físicamente a los 92 años en octubre de 2009, dejando el legado de la imagen de moda más importante del siglo XX. 

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