ARTICULACIÓN DE LA FOTOGRAFÍA MODERNA. Abigail Solomon-Godeau.

Para Salomon-Godeau, desde los sesentas la fotografía cobró importancia entre los mas destacados artistas del arte pop y conceptual pues encontraron en ella estrategias y fines estéticos no convencionales de representación, esto provocó a diferenciación entre artistas que hacían fotografía y la fotografía artística hecha por fotógrafos, destacando que la fotografía realizada por artistas es mas actual, se considera a Edgar Degas como el precursor como artista reconocido en utilizar la fotografía, aunque su auge fue hasta los años veintes del siglo XX que artistas europeos usaron la fotografía como un medio mas para representar su arte. Surrealistas y constructivistas la usaron ampliamente.
En los inicios de la fotografía para legitimizarla como arte había que tomarse bajo preceptos de la pintura salvo la importante excepción de Atget, el estilo que dominó la fotografía artística fue el pictorialismo. Al desaparecer este estilo lo que se conservó fue la ética de la fotografía artística, la creencia de que era fruto de una sensibilidad individual, la copia pura, la edición limitada, el uso de técnicas de impresión artesanales, caras y procesos para crear fotografía artísitca masivamente.
Salomon-Godeau, menciona que los fotografos modernos han trabajado en estilos muy variados, pero bajo el mismo ideal: la subjetivización fotográfica, por ello su fotografía tiene poco que ver con la fotografía como objeto estético. Incluso hay casos en que los artistas se han apropiado de fotografías pues han tomado imágenes ya existentes de otros contextos a fin de recolocarlas o reconstruirlas en sus obras, las imágenes proceden de los medios de comunicación, como: periódicos, revistas o publicidad.
Por consiguiente la fotografía no se usa en sí misma, sino como un vehículo para exponer asuntos de estética, de percepción o epistemológicas, así como también en sus valores formales, espaciales o compositivos han sido sustituidos por campos mas amplios y profundos de investigación y exploración.



En la figura de Laurie Simmons, reconoce Solomon-Godeau al artista que ha trabajado exclusivamente con la fotografía, la ha asimilado y expresado en sus imágenes, como una articulación de sus intenciones y estrategias revelándose como obras contemporáneas. Ella se sintió atraída e influenciada por la obra del fotógrafo conceptual Baldessari convenciéndola de que la fotografía podía servir para sus objetivos artísticos, entonces Simmons se convirtió en experta en la técnica de realizar imágenes y hacer copias para ella. Sus obras tienen que ver con las representaciones convencionales, en cuanto a que la fotografía es entendida como recipiente y no como una superficie que contiene aura tal y como sucede en las pinturas. En sus imágenes en blanco y negro fotografía objetos de uso común, imágenes de revistas e interiores de casitas de muñecas donde su tema era en alusión a convenciones de presentación y montaje en publicidad, a la decoración de interiores y su representación en el montaje en publicidad y la miniaturización dada por la casa de muñecas, que fue lo que le dio la capacidad de evocar el sueño, el mito y la memoria, como arquetipo en resonancia cultural, sumada a la fascinación de la miniatura, empezó a utilizar el color, colocando pequeñas muñecas en la casita normalmente en la cocina rodeadas de sus implementos, es así que Simmons pasa de las convenciones de la presentación a las convenciones de la representación, haciendo de las casitas la representación de la mujer en su condición de ama de casa en con cualidad evocadora e inquietante, que al ser registrados por la fotografía de por si un medio de miniaturización, estas fotografías se encuentran doblemente distanciadas de forma crucial como un artefacto cultural creador de sustitutos, reflejando la necesidad de inventar estrategias de distanciamiento. El impulso que subyace a estas imágenes se refiere a las ironías de la escala fotográfica.
Simmons en sus primeras obras mostró figuras desnudas fotografiadas bajo el agua, con la cabeza cubierta de burbujas, logrando la idea de distorcionar y distanciar, una convención conocida como la figura desnuda, creando confusión espacial así como la contemplación correcta de la imagen oponiéndolas, creando una cualidad inquietante e irreal de las imágenes sugiriendo rendición y muerte, como en un sueño sensual.
Así el motivo por el que la obra de Simmons se articula en agrupaciones temáticas es porque la artista está recapitulando los discursos de la cultura popular, lo que Roland Barthes denominó como: mitologías. Es así que en la obra que crea Simmons se ejemplifica parte de la noción de que cualquier imagen y cualquier acto de captar imágenes ya han sido vistas con anterioridad pero su significado nunca se encontrará en la propia imágen sino en el contexto de lo que representa, es decir no es una lectura a priori sino que el expectador tendrá que darle lectura y significado dentro de su entorno vivencial saturado e imágenes derivado de la publicidad, el cine o la televisión.
Fotografías: Laurie Simmons

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