DOUGLAS CRIMP. Fotografía Posmoderna.

Para Douglas Crimp en su texto sobre la “Actividad Fotográfica de la Posmodernidad” menciona que el discurso moderno creyó necesario reprimir el hecho de que la fotografía había anulado al arte debido a sus propiedades mecánicas y técnicas no comparables a la pintura realizada “de primera mano” por el artista, es así que a la posmodernidad como constituyente del retorno de lo reprimido y como ruptura concreta con la modernidad desde sus instituciones y principios que la forjaron como: el museo, la historia del arte o la modernidad misma. La posmodernidad es pues dispersora del arte, es plural.

Es en dicha pluralidad que Crimp explica que es a través del “performance” que se crea una clase de presencia por parte del artista, el “estar ahí”,  “la presencia ante él era una presencia”, pero reconoce también la noción de la presencia que es como un fantasma y que es por lo tanto una ausencia la presencia o mejor dicho “que no esta ahí”, como un aspecto espectral de la presencia, determinando que la cuestión de la representación a través de los modos fotográficos, en particular todos aquellos que tienen que ver con la reproducción de copias y copias de las copias, la presencia de la obra se efectúa a través de la ausencia de su distancia con respecto al original atribuyéndole esta característica a la actividad fotográfica posmoderna.
Contrario a la noción de Walter Benjamin sobre la crítica de la noción del aura, puesto que esta tiene que ver con la presencia de la obra original, como presencia auténtica de obra de arte, aspecto que permite que la obra entre al museo pues la presencia del artista es detectable y se le considera una pieza auténtica. Sin embargo Benjamín menciona que a las copias realizadas de dicha pieza original quedaría disminuido su valor de autenticidad atrofiando su aura devaluando la obra.
Pero Benjamin distinguía la reproducción mecánica de la historia, pues para él algunas fotografías poseen aura, mientras que algunas reproducciones de obras de los grandes maestros perdían su aura por su reproductibilidad mecánica o marchitamiento del aura. Benjamin solo concedió la presencia de aura a un limitado número de fotografías sobre todo a las realizadas en el descubrimiento de la fotografía pues identifica un aura que les otorgaba plenitud. Para Benjamin esta aura era producto de dos cosas: el tiempo de exposición y la relación entre fotógrafo y modelo. Para Benjamin la cualidad de la actividad fotográfica radica en el no control de la realidad, la cualidad única e incluso mágica del sujeto en el instante en el que es fotografiado, es decir la liberación del objeto del aura pictórico.
En el arte moderno se observa una práctica artística radical para desaparecer el aura de la obra sobre todo en el arte Pop y obras de los minimalistas, que en la década de los setentas crearon una crisis de la institución museística, es así que se dieron intentos por recuperar lo aurático, que se manifestaron en dos fenómenos contradictorios, la pintura expresionista y la fotografía como arte.
Para que esto se diera Crimp reconoce en el historiados de arte como el ojo experto que con su análisis, autentificaría y le concedería aura a la fotografía, comenzado por la fotografía antigua o de época, luego la fotografía tomada al azar, donde aún se detecta la mano del fotógrafo.
 Fotografías: años 70´s

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