Jo Spence, una artista herida

En 1982, año en el que fue diagnosticada con cáncer de mama, Jo Spence inició la construcción de una narrativa fotográfica acerca de su experiencia con la enfermedad, la medicina y las prácticas de curación alternativas.

Jo Spence respondía así, canalizando a través de cientos de fotografías, sus investigaciones y sentimientos sobre el cáncer y la medicina ortodoxa.

A través las imágenes de la enfermedad, Spence también buscaba cuestionar a la medicina occidental y su poder de reducir los individuos a simples organismos, a enfermos pasivos. Según el crítico Jean Dykstra, las fotografías de Spence ponen en duda, también, las convenciones de la belleza y el cuerpo de la mujer, de los códigos de representación, desarrollo de la enfermedad, y las exploraciones de la identidad. Pero, sobre todo, exigen que el espectador tome conciencia de los códigos visuales sobre los que se construyen las ideas acerca de género, sexualidad, clase, enfermedad y el tipo de cuerpo ideal.

Mamografía
Sobre esta fotografía, Spence escribió: Pasar por las manos de la mecidina ortodoxa puede ser aterrador cuando se tiene cáncer de mama. Me decidí a documentar lo que me estaba pasando. No para ser el objeto de su discurso médico, sino para ser sujeto activo de mi propia investigación. Aquí, mientras me iban a practicar una mamografía, tuve que convencer a la radióloga para que tomara la foto. Ella no parecía dispuesta, pero sintió que era preferible a que yo sujetara la cámara con el brazo extendido y tomara un autorretrato.


Enmarco mi pecho para la posteridad
En esta foto colaboró Terry Dennett, su asistente y pareja. Esta fotografía ubica a Spence en su mundo interior, en su casa, lo que da a la enfermedad en un contexto biográfico. Asimismo, vincula explícitamente sus experiencias en un contexto político y cultural. En la fotografía, Spence luce desnuda de la cintura para arriba, a excepción de un collar. Bajo su seno izquierdo hay un vendaje. Estos dos elementos refieren a género (el collar) y a la medicina (el vendaje). Se entabla un diálogo sobre el género, la medicina y el poder.



Jo Spence en un buen día
Aquí aparece Spence recostada en la cama, la cabeza apoyada en un montón de almohadas. Lleva una bata de hospital sin mangas. Ella está cubierta con una colcha. Sólo el brazo derecho y el cuello, el puño cerrado y con una sonda intravenosa conectada a su brazo. Ella mira directamente al espectador, sonriendo débilmente, como si estuviera a punto de tomar una foto de nosotros.




Fuente: Susan E. Bell, Photo images: Jo Spence’s narratives of living with illness, Bowdoin College, Brunswick, USA, 2002.

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