NACHO LÓPEZ Y LA MEXICANIDAD


López es considerado el fotógrafo documentalista más importante, y el personaje más influyente de la fotografía en la segunda mitad del siglo XX en México; esto gracias a que siempre estuvo comprometido con la tradición de una identidad visual latinoamericana, la documentación etnográfica y a la exploración del fotoperiodismo en diferentes áreas de las artes. Sus fotografías son hoy imágenes icónicas de la cultura mexicana, plenas de una estética que siempre buscó y desarrolló. A su vez López definió el camino de la fotografí; no hay fotógrafo que no lo considere así. Al igual incursionó como director, camarógrafo y guionista de noticieros fílmicos y documentales, así como cortometrajes. Gracias a ello su legado consta de alrededor de 33 mil fotos, resguardadas por la Fototeca Nacional.

La insistente exploración de “lo mexicano” por parte de artistas e intelectuales durante el siglo pasado podría ser efecto de la herencia colonial, producto del conflicto étnico entre españoles, indios y mestizos, o bien el resultado de la experiencia neocolonial de vivir a la sombra de la nación más poderosa del mundo. Sean cuales fueran las razones, el catalizador inmediato fue la revolución de 1910-1920.

Metido explícitamente en el asunto de la identidad nacional, Nacho López produjo ensayos fotográficos  como “México: dolor y sangre, pasión y alma” y “México místico”, a la vez que exploró la ciudad de México como un microcosmos de la nación en los ensayos “Un día cualquiera en la vida de la ciudad” y “Las mil caras de la ciudad”.

 Lejos del presidencialismo, Nacho López propuso una alternativa a la uniformidad de la época en ensayos fotográficos que definen el carácter nacional en términos de los varios Méxicos que retrató. Se trataban de universos sumamente alejados de los lectores de las revistas de clase media, pero diametralmente opuestos a la visión homogénea construida por el régimen. Los mundos que captó López fueron los de los pobres y los presos, los que viven de un trabajo peligroso e inusual, mundos invisibles del país.

Pese a que Nacho López llegó a expresar la mexicanidad en los términos cotidianos que introdujo Ávarez ﷽﷽﷽idianos que introdujo s tsos, los que viven de un trabajo peligroso e inusual, mundos invisibles en el ruestos a la vÁlvarez Bravo, la tentación de seguir la ruta estereotipadamente pintoresca quedó reflejada en su primer ensayo fotográfico, “Noche de Muertos”, publicado en 1951.
Otro valor fundamental de la mexicanidad es el machismo, y López representó su perspectiva en una de sus fotos más famosas: la de una bella mujer asesinada por las miradas masculinas. Así como estos temas fueron fundamentales en su visión, López a pesar de que no era religioso, entendía que la fe, sobre todo en la Virgen de Guadalupe, es uno de los pilares de la mexicanidad; por eso abordó en su fotoensayo “México Místico” esta reverenciada figura y en otro articulo ilustrado reflexionó sobre el acto de retratar al tomar a una pareja ante la pintura de la Virgen e incluir al fotógrafo ambulante.

A pesar del futuro prometedor que parecía tener enfrente, Nacho López no había contemplado lo estrecho de los límites de la mexicanidad, ni el papel que desempeñarían los periodistas, auto-designados “perros guardianes”. Parece que un grupo de reporteros del Distrito Federal estaba viajando por los Estados Unidos cuando vieron la exposición “Nacho López: Photographer of México”, ofendiendose por las imágenes, considerandolas denigrantes. Su furia nacionalista fue tal que cuesrtionaron el derecho de ciudadania de Nacho López. Los periodistas se quejaron con el embajador Manuel Tello, que se rehusó, debido a ello le pidieron a Luis Quintanilla quien era representante  mexicano en la OEA y este ordenó que retiraran algunas imágenes.

Dentro de México, amigos de López lo apoyaron como José Luis Cuevas y Raúl Flores Guerrero jóven arqueólogo, escribiendo una defensa apasionada sobre el realismo fotográfico, toda una batalla sobre la mexicanidad. A pesar de ello y estar a favor de una identidad nacional basada en una apreciación realista de la situación del país, los primeros esfuerzos internacionales de López por emplear el poder del índice fotográfico para construir una representación verídica de su país se hundió en las restricciones de un nacionalismo diseñado para mantener a los mexicanos en su lugar.

En suma ningún otro fotógrafo definió la mexicanidad en términos pluralistas. La mexicanidad de Nacho López fue construida con la variedad de los mundos que fotografiaba.




Mraz, John, "Nacho López y la mexicanidad", texto del libro "Nacho López", Luna Cornea, México 2007. pag.165-176.

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