Lewis Carroll, fotógrafo.


Charles Dodgson se dedicó a impartir clases de matemáticas y lógica, pero siempre cultivó un gusto por las artes plásticas; practicó el dibujo y la pintura pero sería en la fotografía donde su visión destacaría más, aunque nunca dejó de llamarse a sí mismo un fotógrafo aficionado. Por supuesto, todo esto ocurre mucho antes que Dodgson sea popularmente conocido como Lewis Carroll, autor del libro Alicia en el país de las maravillas.

Cuando Carroll comienza a trabajar con la fotografía ésta era un proceso relativamente nuevo. En sus primeras imágenes -elaboradas a partir del colodión húmedo- aparecen retratados su familia, sus amigos, sus mascotas, así como escritores y académicos. También realizaría una serie de estudios con esqueletos humanos y de animales.



Carroll era conocido por su singular habilidad para entablar amistad con los niños, se sabe que pasaba muchas tardes en compañía de las hijas pequeñas de sus amistades relatándoles historias fantásticas en donde ellas eran las protagonistas. También las llevaba a su estudio donde tenía su equipo fotográfico. Con ayuda de su empleada domestica, vestía a las niñas de pordioseras, de gitanas, o las retrataba en poses muy semejantes a las que acostumbraba la pintura romántica; admirador al teatro, Dodgson dotaría de un gran sentido narrativo y expresivo a estas imágenes en las que se aprecia el íntimo lazo que había entre la retratada y el autor. 

Los retratos que Lewis Carroll realizó de sus pequeñas amigas comprenderían su obra fotográfica más relevante. Bajo la mirada contemporánea, las fotografías de Carroll –sumadas a las muchas historias y rumores que se fueron construyendo alrededor de su vida- podrían resultar incómodas por involucrar a menores de edad. Sin embargo, si se analizan según el criterio estético de su tiempo, podemos observar que en la época victoriana eran muy comunes los retratos de niños desnudos como una forma de exaltar su inocencia. En las obras de Oscar Rejlander y Julia Margaret Cameron se pueden ver igualmente fotografías similares a las de Carroll.

Casi no quedan registros de las casi 3 mil fotografías de Carroll, se dice que él mismo ordenó destruir gran parte de su acervo, otras simplemente se han perdido, pero aún así constituyen el testimonio de un gusto de época dentro de un arte que apenas daba sus primeros pasos y que aún no definía su propio lenguaje.





Referencias:
1) Pitol, Sergio, Prologo, en Carroll, Lewis, Alicia en el País de las Maravillas/Al otro lado del espejo, Editorial Porrúa, México, 1999.




1 comentario: