Yo le disparé a Andy Warhol

El 3 de junio de 1968, Valerie Solanas,  espera impaciente afuera  del  231 de la Calle 47 Este en Midtown,  Manhattan. Está armada. Andy Warhol, el famoso artista pop, es visto llegando al edificio,  acompañado por su pareja, Jed Johnson.  Solanas se les une, es un día bastante caluroso y aún así, ella viste un pesado abrigo, lo cual molesta a Warhol a sobremanera. Los tres entran al edificio, se dirigen al estudio de Andy; por lo general, Valerie nunca usa maquillaje, pues lo considera un artífice perpetrado por el hombre para subyugar a la mujer, sin embargo,  éste día ella está maquillada. Como es habitual, el estudio está repleto de personajes extravagantes, todos ansiosos por captar la atención de Warhol, cabe mencionar que el teléfono no ha parado de sonar desde que éste salió, tiene un millar de mensajes y personas aguardando que les regrese la llamada. Warhol se muestra indiferente y distante,  aparentemente no le interesa comunicarse con nadie, no obstante recibe la llamada de un amigo, al poco tiempo decide que no le interesa seguir con la conversación y le pide a Jed que tome su lugar. Solanas se acerca a Warhol, éste ni siquiera la mira, hasta que la rábida mujer le apunta con un arma, le dispara, parece que el primer tiro no surtió efecto,  pero fue suficiente para que  el artista se derrumbara al piso… dispara una vez más, Andy Warhol siente un gran dolor, es casi como si una bomba explotara en su interior, el piso de “The Factory” se tiñe de rojo. Se escuchan dos disparos más, uno fallido y el otro certero al pecho de Mario Amaya, curador y crítico de arte que se encontraba en el lugar. Warhol sobrevive, pero el incidente afectaría su persona y su obra. Solanas se entregaría cuatro horas más tarde, obteniendo así, sus 15 minutos de fama.
¿Qué hizo Warhol que fuera meritorio de una ráfaga de balazos? Pues verán, Andy Warhol construyó una carrera a base de la creación de un mito, el suyo, claro está. Pero el mito estuvo acompañado de una constelación de “súper estrellas”: un grupo de jóvenes artistas, bohemios, bellos, hambrientos de fama,  a veces talentosos… a veces no. Todos estos personajes coincidían regularmente en “The Factory”, donde intercambian puntos de vista, conversaciones, drogas y experiencias sexuales; asimismo servían de inspiración a Warhol, quien gustaba de retratarles en las actividades más mundanas, sin valerse de una producción elaborada,  si acaso un poco de iluminación,  sépase que los personajes que frecuentaban la fábrica de Warhol, eran ya bastantes  extravagantes por sí mismos. Las instantáneas obtenidas por el lente de Andy Warhol, no son  extraordinarias en sí mismas, la técnica observada no denota complejidad alguna, es más bien instintiva, por lo cual no puede considerársele purista; por otro lado, el artista en cuestión no pretende que la fotografía sea un medio para llegar a un fin (arte), las instantáneas son precisamente eso: un instante capturado, un rostro que sonríe, Truman Capote fumando, Eddie Sedgwick mirando de reojo, la misma Valerie Solanes bajando de un auto…
Si son simples instantáneas, dígase registros de una situación y de un momento específico, entonces por qué pueden ser tan potentes las imágenes contenidas en las instantáneas warholianas. ¿Será acaso que el mirar a los personajes que las habitan, nos afecta? ¿Acaso todos los protagonistas que conforman el universo de Andy Warhol nos  produce sensaciones despertarán de laguna manera pulsiones, deseos, aspiraciones, cierto seguimiento de culto?
Lo cierto es que Valerie Solanas se vio seducida por el universo warholiano, quiso formar parte de la gran constelación de súper estrellas que lo conformaban. Pero algo salió mal, y le disparó a Andy Warhol.

A continuación algunas de las instantáneas de Warhol, si quieren conocer a la famosa Valerie Solanas y otras súper estrellas, visiten esta página: http://www.warholstars.org/index.html

Truman Capote

Joseph Beuys

Sean Lennon

O.J. Simpson

3 comentarios:

  1. ¡Oye, pero qué interesante esta esto! Especialmente el planteamiento del quiebre del paradigma en el complejo arte del retrato... me has dado algo más que pensar esta semana... Gracias!

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