D. O. Hill, de la pintura a la fotografía.

David Octavius Hill comenzó como pintor, pero entusiasmado ante el recién inventado calotipo, se dedicó a la fotografía y finalmente regresó a la pintura. Sus cuadros no lograron trascender dentro de la historia del arte pero sus retratos forman parte de las más importantes ejecuciones en las primeras décadas de la fotografía.

Hill era escocés, a los 19 años ya hacia paisajes mediante la litografía y con el tiempo se volvió un respetado integrante de la Real Academia Escocesa. Una vez que concluyó con su encargó de pintar a los ministros de la nueva Iglesia Escocesa -tarea para la cual recurrió a la fotografía para tener un retrato de cada uno de los ministros y pintarlos de una manera más rápida y eficaz- percibió el potencial artístico que había en la imagen fotográfíca y decidió dejar la pintura para dedicarse a hacer retratos con el calotipo. Se asoció con su entonces ayudante Robert Adamson, un joven que había colaborado con Henry Fox Talbot, para emprender su nuevo proyecto artístico.





En colaboración Hill y Adamson llegaron a realizar cerca de 3 mil imágenes. En sus retratos aparecen miembros de la aristocracia, artistas, soldados, así como pescadores y obreros. También registró la arquitectura y paisaje urbanos de Edimburgo y la villa de Newhaven, está última con la finalidad de publicar un libro sobre la vida de las familias pescadoras que allí habitaban; tal publicación nunca vio la luz pero las fotografías perduraron.

Para Paul Strand, Hill alcanza gran maestría en sus retratos ya que desde el comienzo asumió a la fotografía como un medio en sí mismo y no sólo como un auxiliar de la fotografía. “Cuando Hill fotografiaba no pensaba en pintar”, dice Strand, es decir, tampoco intentaba acercarse a la pintura por medio de la fotografía, como la corriente pictorialista acostumbraba con resultados en muchas ocasiones no muy favorables. 

Al morir Adamson, Hill continúa elaborando imágenes pero ya sin el mismo ritmo de producción que el que llegó a alcanzar junto a su compañero. Hill retoma la pintura, actividad a la que se dedicará hasta su muerte, en 1870.






Referencias:
1) Strand, Paul, "La motivación artística en fotografía", en Fontcuberta, Joan, Estética Fotográfica. Selección de textos, Editorial Blume, Barcelona, 1984.
2) Daniel, Malcolm. "David Octavius Hill (1802–1870) and Robert Adamson (1821–1848) (1840s)". En Heilbrunn Timeline of Art History. New York: The Metropolitan Museum of Art, 2000–. http://www.metmuseum.org/toah/hd/hlad/hd_hlad.htm (October 2004)
3) The Metropolitan Museum of Art

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