Paul Strand en México


Invitado por Carlos Chávez, el fotógrafo estadounidense Paul Strand llegó a México en 1932 precedido por importantes acontecimientos, la separación de su esposa Rebecca, el distanciamiento con su amigo Alfred Stieglitz y una situación económica personal agravada por la depresión en Estados Unidos. La estancia de Strand en México estará ligada a la vida política de Chávez, quien después de convertirse en titular del Departamento de Bellas Artes en marzo de 1933, le ofrece un nombramiento como profesor de dibujo en escuelas primarias, gracias al cuál Strand se queda en el país. También le ofrece realizar una serie de documentales, pero el único que realizó fue “Redes” (que también le trajo una serie de problemas que le hicieron abandonar el país).

En México, su trabajo fotográfico se aprecia por las cuidadosas composiciones de sus paisajes rurales (no le interesaron las ciudades o la vida cotidiana urbana),  y la atención que puso a las personas que retrató, indígenas sobretodo. Sin embargo, no pudo sustraerse a su visión como extranjero y a los  estereotipos en su acercamiento al mundo indígena. 





En su fotografía “Hombre, Tenancingo de Degollado” de 1933, dignifica la figura, que vemos poderosa y fuerte. Así como su “Seated Man, Hidalgo”, es un ejemplo del cuidado que pone en el detalle y el manejo de la ironía. “Hombre durmiendo”,  y “Niño y burro, ambas de 1933 son, por otro lado ejemplo de una visión pintoresca.

Referencias
http://www.elpais.com.uy/suplemento/cultural/mexico-en-el-objetivo/cultural_603605_111104.html




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