El Lazca

Heriberto Lazcano Lazcano, mejor conocido como “El Lazaca” o “El Verdugo”, hasta hace apenas  unos meses era ubicado como el líder del grupo criminal “Los Zetas”,  dicha organización (si es que se le puede llamar así), se conforma por ex militares que desertaron del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE), Grupo Anfibio de Fuerzas Especiales (GANFE) y de la Brigada de Fusileros Paracaidistas (BFP) del Ejército Mexicano;  todos estos grupos especiales fueron fundados en 1994,  con motivo del levantamiento zapatista de  Chiapas.  Cabe señalar que se trata de los  únicos  grupos de élite que fueron entrenados por la CIA, comandos de asesoría militar de la Sayeret Matkal israelí y de la GIGN francesa, recibiendo pues, un entrenamiento estratégico contrainsuirgente, en manejo de armas sofisticadas, así como un amplio conocimiento en tecnología de punta, etc.
Lo descrito en el párrafo anterior es con la finalidad de resaltar la peligrosidad del grupo criminal y por supuesto aquél identificado como su líder. La carrera delictiva de Lazcano se destacó por su alto grado de violencia, se dice que no tenía reparos en disparar un arma en contra de mujeres, niños o quien fuese se interpusiera en su camino, entre los cárteles instauró la moda de la decapitación, así como del secuestro y asesinato de inmigrantes. No era en vano el sobrenombre de “El Verdugo”, pues él mismo se encargaba de castigar la insubordinación dentro de la organización que dirigía, un castigo de el Lazca implicaba muerte por inanición, pérdida de algún miembro o extremidad o si estaba de buen humor y se mostraba piadoso el insubordinado recibía una ráfaga de balas. 
Sin duda alguna se trataba de un hombre despiadado, merecedor del peor de los castigos;  el cual supuestamente recibió  el pasado 7 de octubre, al ser abatido por elementos de la Secretaría de Marina. Su castigo no sólo quedó en un cuerpo destrozado, sino que la imagen del mismo circuló por todos los medios nacionales e internacionales. La imagen que se muestra es la de un rostro deformado por completo, un hombre disminuido, reducido ni siquiera a la ruina, más bien al escombro. Es una imagen repugnante, podría decirse incluso humillante, no sólo para el cuerpo que yace inerte (“el cuerpo del delito”), también lo es para aquellos que alguna vez conformaron parte del imaginario personal del abatido, entiéndase su familia. Es humillante de igual manera, la forma tan descarada en que los medios reproducen una y otra vez  la imagen, sin ética alguna, es una trasgresión al espectador, que si bien tiene la opción de elegir lo que consume, mira, advierte o no, se ve bombardeado por imágenes tan inmundas  que es inevitable concederles aunque sea un instante de nuestra atención.
Tal vez no debiera alarmarnos la naturalidad con que se transmiten y reproducen imágenes de este tipo, pues es una práctica que ha estado reiterándose desde las primeras décadas del Siglo XX, tomemos por ejemplo a Weegee, afamado fotógrafo que se hizo de nombre al retratar escenas de crimen, cuerpos igualmente abatidos (aunque Weegee no nos muestra el rostro de los derribados) igualmente se trata de personajes  caídos en desgracia. Lo planteado en este párrafo es precisamente con el afán de plantear las siguientes preguntas: ¿Cuándo es necesario que aquél detrás del lente se limite a si mismo? ¿La trasgresión recae en el objeto a fotografiar y/o en el espectador? ¿Se trata acerca de documentar una realidad o bien, de exhibir un trabajo?
A continuación se presentan imágenes de los cuerpos  de  “El Lazca” y de Arturo Beltrán Leyva, en contraste con algunas de Weegee para su consideración.

Fotografías pertenecen a la Secretaría de Marina



2 comentarios:

  1. Es impresionante notar que la transformación ideológica es uno de los procesos más lentos, e incluso imposibles de la historia. La difusión de imagenes del "enemigo muerto" es tan común para México que practicamente presenta una única mutación desde la decapitación (de esculturas o de las propias personas) en el México Prehispánico: la tecnología y la consecuente difusión masiva. Forma mutante. idéntico contenido. somos lo que eramos, sin duda. gracias por la nota.

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  2. De nada Zavel, gracias a tí por tus comentarios!

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