El México de Hugo Brehme

De origen alemán y maestro de Manuel Álvarez Bravo, Hugo Brehme (1882-1954) es considerado creador de una visión de "lo mexicano" a través de la fotografía, además de haber sido gran influencia no sólo sobre otros jóvenes fotógrafos, sino también cineastas como Emilio "El Indio" Fernández, y otros artistas, como Diego Rivera.

Mientras estudiaba fotografía en Alemania, el fotógrafo emprendió un viaje a Africa junto con otro grupo de alemanes. Habiendo enfermado de Malaria, regresó a su casa y un tiempo después viajó a México, estableciéndose definitivamente en la capital, lugar desde donde realizaba movimientos al resto del país para continuar fotografiando el paisaje mexicano y su gente, la arquitectura y costumbres mexicanas. Brehme vivió de sus libros de fotografía, y sobre todo de las tarjetas postales que le compraban los turistas y otros extranjeros en México.

El fotógrafo experimentó y documentó la revolución mexicana, al tiempo que tomaba también fotografías para National Geographic

No se sabe a ciencia cierta cómo, pero Brehme entró en contacto con el Caudillo del Sur en Morelos, y realizó los ahora célebres retratos de Emiliano y Eufemio Zapata que, desde que fueron reproducidos en la prensa de la época, inspiraron a varias generaciones de artistas, empezando por Diego Rivera, quien tomó algunos elementos de esta imagen para incluirlos en su Paisaje zapatista cubista, pintado en París en 1915.(1)

En 1919 fundó su estudio, "Fotografía Artística Hugo Brehme" y más adelante publicó su libro México Pintoresco. En 1928 compró el elegante gabinete de Emil Lange, en Avenida Madero. Heredero de la tradición romántica alemana, sus fotos -y los paisajes y personajes que aparecen en ellas- son exactamente así, románticos, sublimes, impecables, nítidos. Brehme introdujo en México las modernas técnicas pictorialistas y la técnica de impresión en papel de platino. Fue él quien se la mostró a su amigo Fernando Ferrari Pérez y al entonces joven Álvarez Bravo. En palabras de Olivier Debroise, Hugo Brehme puede ser considerado, a la vez, como el primer fotógrafo moderno de México y el último representante de una vieja guardia, de una mirada decimonónica.(2)


         

      

             








1. Olivier Debroise, Fuga mexicana, p. 102.
2. Ibid, p. 104.

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