Eugene Smith y la tragedia de Minamata




Minamata se convirtió en un acontecimiento en la historia del mundo moderno porque los periodistas, editores de revistas y medios de comunicación prestaron atención a la tragedia en Japón. Los norteamericanos, por ejemplo, se enteraron de lo ocurrido en Minamata, pero sobre todo, prestaron mucha atención a partir de los ensayos fotográficos del estadounidense Eugene Smith (1918-1978). Este fotógrafo y reportero gráfico, originario de Wichita, Kansas, y que de pequeño deseaba dedicarse a la aviación,  se hizo famoso por sus ensayos fotográficos que publicaba en la revista Life (en aquel entonces una de las revistas más populares en los E.U.A.).

 Fotografía que muestra a los pescadores de Minamata y forma parte 
del portafolio titulado Minamata: Life-Sacred and Profane.

 
En 1971, después de una exitosa exposición realizada en el Museo Judío de Nueva York, un editor japonés le propone a Eugene Smith acudir a una aldea japonesa de pescadores llamada Minamata: “Algunos amigos japoneses me preguntaron que quería fotografiar y contesté que no lo sabía. Siempre había pensado en una aldea de pescadores y ellos siempre habían pensado en tentarme para ir a Japón.”[1] Smith, junto a su esposa de origen japonés Aileen Mioko, viajó al país asiático; “pasé mi luna de miel en Minamata, alquilamos una casa y empecé a conocer a algunas de las víctimas.”[2] Pero, ¿a qué víctimas se refiere Smith? Las víctimas de Minamata son aquellos habitantes que sufrieron las consecuencias de los vertidos contaminantes de una industria química llamada Chisso, que desde la década de 1930 arrojaba cloruro de mercurio en la bahía, contaminando así el pescado y provocando una enfermedad denominada ahora el mal de Minamata: se produce un alteración sensorial en las extremidades, la vista y el oído se deterioran, el cuerpo se debilita, se pierde el equilibrio y se paraliza el cuerpo.



 Portafolio Minamata: Life-Sacred and Profane 
que contiene 13 fotografías y fue publicado en 1973.


Después de convivir con los habitantes, en 1972 Smith publicó varias de sus fotografías que posteriormente conformarían un libro. Entre las imágenes destaca la obra titulada Tomoko bañada por su madre; en una especie de bañera, una mujer sujeta a una joven con el cuerpo rígido y con las extremidades deformadas. Sus brazos y piernas evidencian la enfermedad incurable (producto de la contaminación industrial) que afectó a toda una comunidad. Smith se concentra en el drama de una madre y su hija para crear un símbolo de una tragedia colectiva. El rostro de la hija también se percibe distorsionado, mientras que en un intento de levantar su estado de ánimo, la madre ve a su hija con un atisbo de ternura. Smith crea, intencionalmente o no, una reinterpretación de La Piedad de Miguel Ángel; una madre que sufre por su hija.

Tomoko bañada por su madre, 1972.

Alguien estaba siempre cuidándola. Pude ver el maravilloso amor que la madre dispensaba. Estaba siempre alegre, y cuanto más yo miraba, más me parecía que ése era un resumen de los más bellos aspectos del valor que la gente mostraba en Minamata […]. Primero sostuvo a la criatura a un lado de la bañera, y la lavó como lo hacen los japoneses; después la puso dentro. Y pude ver cómo la foto se construía en lo que yo procuraba decir. La encontré emotiva y descubrí que era difícil fotografiar a través de mis lágrimas.[3]


[1] Paul Hill y Thomas Cooper, Diálogo con la fotografía, Barcelona, Gustavo Gili, 1980, p. 257.
[2] Ídem.
[3] Ibíd, p. 258.

1 comentario:

  1. Para quien visite Kyoto y esté interesado en el tema, En el Museo Nacional de Arte Moderno (MOMAK, exponen en una sala las fotografías del proyecto Minamata. Además de las que muestran los efectos en la personas, hay algunas también interesantes sobre las manifestaciones de los familiares ante los tribunales los días en que se juzgaba la responsabilidad que el estado terminó admitiendo.

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