El Cercano Distante


Cem Boyner y el “Cercano Distante”

En alguna participación anterior, hablé de “la obra de arte” que adquirí en un lugar lejano. Comentaba que cuando me la vendieron, el tubo en la que fue empaquetada decía: “Cem Boyner”, y siempre creí que era el nombre del laboratorio donde la foto fue revelada; pero no. Boyner es el nombre del protagonista de este escrito: el fotógrafo.

Años atrás por ahí del 2005 hice un viaje, en éste, compre la foto en cuestión (y una alfombra). La impresión estaba en una galería, por lo cual adquiere cierto “valor” automáticamente, no tanto económico, sino emocional. Cem Boyner es un turco nacido en Estambul (la ciudad heredera de Constantinopla). En aquel año, en el Darphane-i Amire (La Casa Imperial de Moneda) estuvo la exposición de Steve McCurry (de la cual ya he comentado antes) y la del otro que “tomó” mi foto (el turco). En una pequeña investigación, descubrí que la exposición de Boyner, se llamó Uzaktaki Yakın, Yakındaki Uzak (El Cercano Distante, El Distante Cercano). Y fue una serie de retratos tomados en África y algunos otros en estudio. En mi mal turco (y la traducción de google) encontré que la Casa Imperial de Moneda fue restaurada por la Fundación de Historia (de Turquía, me imagino) y desde que el espacio fue remodelado, se dedica a actividades culturales y artísticas como exposiciones y bienales.


El autor se refiere a los trabajos en estudio de este proyecto, como “una combinación de luz y sombras sobre cuerpos bellos. Los sujetos están físicamente cerca, pero en realidad están distantes”. En la otra parte del proyecto, que son rostros, pretende retratar a la gente y su vida a través la mirada y sus gestos, sin máscaras, “establecer una compenetración con la gente”. Las fotos son lindas, sin más. Boyner comenzó en la fotografía a los 17 años en 1972, es un hombre de negocios importante en su país y ha hecho tomas submarinas de las cuales salió su primer exposición individual. Con las imágenes de Uzaktaki Yakın, Yakındaki Uzak, editó un libro doble (si no mal entiendo con sus propios recursos), y parte de las ganancias son destinadas al apoyo de centros de estudio y universidades.


Al recordar la expo (con mi memoria de Martini) cobra sentido el nombre Cercano Distante, Distante Cercano. En las fotos de estudio, no vemos semblantes, sino chicas muy bellas que siempre están de espalda. Su identidad es una incógnita, al ver las fotos (después de algún tiempo, es lo primero que noté); en realidad, los personajes, se encuentran en este espacio neutro (el estudio) y todo es una puesta en escena, las poses, los objetos, los fondos; todo es pulcro y cuidado, como un laboratorio, y en éste todo es frío y lejano. La otra cosa que me llama la atención, es la textura de la piel y el color; las curvas de la espalda, esos torsos bien labrados que semejan en nada al “perfil griego” que estamos acostumbrados a percibir como “esplendor absoluto”. Lo interesante, a pesar de ser cuerpos “capturados”, es que no resultan inmóviles, son orgánicos: tienen vigor propio (los músculos y sus torsiones). Vemos individuos, no “fragmentos congelados”, no esculturas, ni “simples” masas. A pesar de que algunas imágenes son detalles (por el zoom o el encuadre) vemos los rostros escondidos por el cuerpo (sabemos que están ahí); llevan a pensar en algún otro sitio, como si miráramos desde fuera la escena que se crea internamente (sin intentar desvelar nada); son “accidentes” que transcurren lentamente, pasivos como vivencias; hay la sensación de que en algún momento vibrarán todos los músculos y se descubrirá el rostro; genera tensión y pensamos en la “secuencia” de la imagen (en el siguiente momento veremos "algo"), se recrea movimiento perpetuo, mas estático por el medio de registro. En conjunto los elementos de estos cuerpos, provocan el placer de ver una tensa intimidad, inalcanzable; así se cumple El Cercano Distante.

 

En su contraparte, las demás fotografías son retratos, los rostros y sus gestos, que quieren hablar de la gente, y en veces lo logran, en ellas: la vitalidad del momento. Acciones cotidianas de gente cotidiana, que intenta ser enmarcada en su vida, no dramática, sino casual con fuerza en la mirada o en el gesto. La pretensión del autor para reflejar una parte de vida con un momento en tierras lejanas, de ese modo: El Distante Cercano. Me parece que hay fotos bien logradas (una especie de McCurry, pero turco… y eso, por aquellos “lares” es ya mucho decir). Curiosamente no son las fotografías de retrato o las de estudio, las más interesantes, son las de la acción en la vida: la gente y sus sitios; lugares visitados por el autor que forman parte de su biografía personal, aprendiendo de esa gente y sus condiciones: por ejemplo “el pescador de pulpos” con su sonrisa tan sincera, posando, pero ahí, eso ya no importa (no es foto cándida). O la de una toma de “la multitud” que, creo yo, cuenta ya una historia, gente con botes recolectando algo que alguien avienta, quizá agua, quizá víveres, no lo sé, pero algo pasa que retrata la carencia de ciertas zonas (africanas supongo). Trágico y real, “miradas” que reflexionan. O el “escribano” que entra en ese rubro de fotografía que muestra toda una vida, la verdad de una realidad plasmada como impronta.



 


FOTOS

1.       CEM BOYNER POSANDO EN LA GALERÍA.
2.       BOYNER, CEM, SIN TITULO, 2004.
3.       BOYNER, CEM, NUDE FORM #5, 2002.
4.       BOYNER, CEM, MARIAM YIKANIRKEN, NIJER NEHRI, MOPTI, MALI (MARIAM TOMANDO UN BAÑO, NIGER RIVER, MOPTI, MALI), 2005.
5.       BOYNER, CEM, SIN TITULO, CA. 2005
6.       BOYNER, CEM, SIN TITULO, CA. 2005.
7.       BOYNER, CEM, SIN TITULO, CA. 2005.
8.       IMAGEN DEL LIBRO EL CERCANO DISTANTE, EL DISTANTE CERCANO.



REFERENCIAS

No hay comentarios:

Publicar un comentario