¿Qué poder tienen las fotos?



Hoy que revisaba una cosa cualquiera en internet me topé con una entrevista a un fotógrafo el cual no recuerdo el nombre, ni la fuente, no recuerdo nada, sólo recuerdo la frase con la que titulaban la entrevista "Photographs are no longer things, they're experiences" y me quedé pensando si las dos cosas van separadas o por qué parecía como un enunciado muy poderoso y al mismo tiempo muy obvio. En las pasadas semanas hemos visto en la clase a algunos fotógrafos de guerra y me he preguntado para qué sirve esa profesión. El asunto de la fotografía de guerra no se trata de informar, ni de denunciar, no sé bien qué es. Desde el pasado martes se han incrementado los ataques entre Palestinos e Israelís en la franja de Gaza y aparentemente ya extendidos a Tel Aviv y otras ciudades. Un conflicto que tiene tantos años como el metro del DF usuarios. Un conflicto que ha sido fotografiado quién sabe cuantas miles de veces por el ojo avispado de un fotógrafo seguramente blanco, valiente, que va y fotografía el cochinero que son capaces de causar la intolerancia y los intereses político-económicos de aquellos en el poder. ¿De qué han servido esas fotos?
Esta tarde vi la foto de un niño sobreviviente a uno de los ataques haciendo el símbolo de la paz con los dedos. La fotografía tenía una calidad pobre, pero era mucho más poderosa que las que seguramente tomaron todos los fotógrafos en Gaza ése día con una Canon D30mil. No había sangre, no había llamas, no había lágrimas, había un gesto, que me despedazo porque para ese gesto no hay respuesta, no tenemos respuesta. La fotografía de guerra no debería ser un accesorio ni un adorno para poner al pie de los artículos de un periódico, ni tampoco una competencia a ver quién tomó la foto más imposible. ¿o sí? Pero tampoco sé que sí debería ser. A lo mejor sólo sé que quisiera que tuviera otros efectos. Pienso que la fotografía de guerra, al revelar algo tan espantosamente terrible como es que un grupo humano, genere y organice una serie de actividades  con el fin de asesinar a otro grupo humano, que a su vez está gestionando lo mismo, debería tener otro impacto. Es horrible dar la vuelta a la página del periódico y encontrar una propaganda de Cablevisión, o ver notas que pega algun alma "conciente" en facebook, seguida de la foto del bautizo de algún compañero olvidado de la primaria. Quizá el problema recaiga en que al tener acceso a estas imágenes tan brutales nos hemos adormecido y nos ha hecho ignorar su origen. Se ha dicho hasta el cansancio (pero quizá no estamos lo suficientemente cansados) que en esta época actual nos alimentamos de imágenes y el flujo de imágenes al que estamos expuestos bla bla bla... pues es verdad. Hay una situación terrible ocurriendo en una parte del mundo y a nosotros nos llega el newsletter del New York Times con las imágenes de la semana, 10 fotos, una de ellas es el padre de un niño de 11 años, con el cadáver de su hijo en brazos asesinado en uno de los ataques israelíes en Gaza, la siguiente imágen es una bailarina demostrando sus dotes en un teatro cualquiera de un territorio mucho más afortunado que el Palestino. ¿Qué poder tienen las fotos? ¿Si tienen algún poder? ¿O lo hemos olvidado todo?

Después de hacerme todas estas preguntas, (a las que todavía no tengo respuesta) me encontré con una serie de imágenes muy particulares en un sitio de internet bastante particular "The Daily Beast", un portal de noticias crudo e inteligente. Como sea, estaba merodeando por su página, con toda la desesperanza que puede sentir alguien que se echó como 2 horas de comentarios, lecturas, etc. sobre la injusticia que parecen las personas que habitan en la región de Gaza, y encontré un fotorreportaje sobre las personas víctimas del huracán Sandy que recientemente pasó por Estados Unidos. Las fotos eran sobre como después de la tormenta, gente había perdido sus fotos. Hay unas imágenes muy bellas, muy tristes, pero muy bellas, y pensé de nuevo, por un segundo chispeante, que quizá las fotografías seguían teniendo poder, sólo que estaba en otro lado. La crudeza ya no significa nada porque nos hemos acostumbrado a ella, no somos personas terribles, o quizá sí, pero sólo por momentos, podemos acceder a los momentos de compasión, de comunidad, de interés por el otro todavía, sólo que no sé cómo. Estas fotografías, que quizá para muchos serán cualquiercosa, me hicieron recordar por qué me gustan las fotos, por qué en una época intenté (sin mucho éxito o satisfacción que para el caso sería lo mismo) hacer foto. La fotografía tiene algo, encierra en sí misma un campo de poder y cuando accedes a él es tan absoluto que ni se puede explicar y si se explica pierdes el tiempo porque el otro no entiende. Es una tragedia perder fotos, estas personas a las que la tormenta les destruyó sus fotografías fueron vícticas de uno de los eventos más dolorosos del mundo moderno, la destrucción de un elemento que participaba de nuestra memoria. Recordemos ése horrible golpe en el estómago cuando se nos velaba un rollo, o lo estúpidos que nos sentimos cuando sin querer formateamos la tarjeta de memoria de nuestra cámara cuando aún no hemos "bajado" las fotos. Si de pronto no encontramos una carpeta con fotos o nuestra máquina se envirula y perdemos todo, quizá son carpetas que nunca revisábamos, pero la idea de no poder volver a ver algo es sumamente trágica. ¡Entonces la fotografía sí tiene poderes! ¿Y nosotros?


La fotografía es de Jason DeCrow aquí puedes ver toda la galería de "Photos Surface In The Wake Of Hurricane Sandy".





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