Fotógrafa, grabadora, curadora, editora y promotora cultural, Mariana Yampolsky fue un peregrino, un  devoto e incansable caminante, cuyo fin era la búsqueda del alma, la cual aprehendió, a través de sus imágenes, en  los lugares que convirtió en santuarios y en los seres que volvió inmortales. Su mirada se abrió al México indígena, y en la pureza y sencillez del mundo rural,  encontró el rumbo de sus incontables tomas.
Mariana nació en la ciudad de Chicago, Illinos, el 6 de septiembre de 1925. Estudió la licenciatura en Ciencias Sociales en la Universidad de Illinos de 1941 a 1944. En 1945 llegó a México, y después de recorrerlo, contemplarlo, comprenderlo y capturarlo, decide adoptar la nacionalidad en 1958. En el año de su llegada ingresó a la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda. Paralelamente, inició su carrera como grabadora hasta mediados de 1960. Formó parte del Taller de la Gráfica Popular donde trabajó  con Leopoldo Méndez y Pablo O´Higgins realizando una importante obra. En 1948, como registro de su andar por México, comenzó a experimentar con la fotografía y descubrió su pasión que la acompañaría toda la vida, lo que la llevó a tomar un curso en el taller de Lola Álvarez Bravo en la Academia de San Carlos, lo cual, aunado a las eternas caminatas a lo largo de todo el país, y a el respeto a la cultura popular, construyó a una gran artista.
Mariana, con su instintiva y aguda mirada, optó por las imágenes en blanco y negro, tal vez como paso lógico del grabado a la fotografía. Sus sutiles tomas se han documentado en aproximadamente 15 libros. Su primera publicación fue  "Lo efímero y lo eterno en el arte popular mexicano" que hizo con su maestro Leopoldo Méndez. Posteriormente, el Instituto Nacional Indigenista publicó su primer libro de autor: "La casa en la tierra", que es en cierta forma un preludio a su gran libro de 1982, "La casa que canta". Su acervo fotográfico ha sido presentado en múltiples exposiciones individuales y colectivas que suman alrededor de 200.   Fue galardonada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia  con el premio Miguel Othón de Mendizábal en el año 2000 y ha sido reconocida por el Sistema Nacional de Creadores de CONACULTA.
Al observar sus fotografías, es fácil percibir que antes de ser fotógrafa, Mariana fue una  grabadora que parecía tallar sus tomas con buril. Capturó imágenes en las cuales la luz quedó literalmente “grabada” con el juego de medios tonos y contrastes que dibujan al alma y cuentan toda una historia a partir del momento justo en que  encontraba la composición y  presionaba el obturador.
Así es como las imágenes que realizó Mariana Yampolsky van más allá de la simple mirada,  parten de una profunda observación, conocimiento de su entorno, aprendizaje de los otros, una espera  afortunada, una invitación al acto y al momento preciso para disparar la cámara con un profundo respeto de los usos y costumbres del que se encuentra ante la lente.[1]
En la pieza que se muestra  Niños en Pahuatlán, 1989, vemos en un plano medio a un par de chicos en una cima,  mirando al papalote o al globo que se adivina elevándose porque no aparece en la toma, sólo se dibuja el hilo del cual pende, que uno de los niños sostiene en su mano con el brazo extendido hacia arriba, trazando una vertical que se prolonga hacia fuera de la imagen. A través de la mirada orgullosa, la sonrisa franca de los niños y la frescura del chico despojado de su camiseta, la fotógrafa logra transmitirnos el asombro, la alegría, la ingenuidad, la libertad, la inventiva y la sencillez del niño de las comunidades rurales,  haciéndonos partícipes de su aventura. Al fondo aparecen las montañas, como testigos de su logro, en planos superpuestos que se difuminan en tonos grises hasta llegar al blanco, dando a la toma una suave pero infinita profundidad que se va perdiendo a lo lejos y hace más grande la hazaña de volar el papalote. 


Mariana murió el 3 de mayo del 2002 en la Ciudad de México, pero su obra sigue viva con su inconfundible iconografía y visión que nos dejó del alma de la tierra, la fiesta, la casa, el maguey, el niño, la fruta, el pueblo, la mujer, el viejo, el maíz, la escuela, la iglesia y el México que capturó con su incansable lente.
BIBILOGRAFÍA
Fundación Mariana Yampolsky. www.marianayampolsky.org./ Fecha de consulta: 25 de mayo de 2013.
Palapa, Fabiola y Merry Mac Masters, Mirada que cautiva la Mirada conmemora 10 años del fallecimiento de Yampolsky”, en Periódico La Jornada, Ciudad de México, Domingo 1º de abril de 2012, p. 3.

Coronel, Juan. "Mariana Yampolsky: El acto fotográfico", en Artes de México  núm. 12, Ciudad de México, 1991.

Yampolsky, Mariana. The Edge of Time.  Texas,  University of Texas Press, 1991.



[1] Monroy, Rebeca. “Una Mirada empática y lumínica”, http://www.marianayampolsky.org, Fecha de consulta: 25 de mayo de 2013.

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