MAN RAY


Emmanuel Rudnizky,  nació en Filadelfia en 1890 y creció en Nueva York. A los 24 años adoptó su seudónimo de Man Ray. Su apellido, con la alusión a la luz, parecía ser una referencia profética a su futura carrera como fotógrafo.
Man Ray fue partícipe de los movimientos dadaísta y surrealista.
Él era conocido en el mundo artístico por su fotografía vanguardista, aunque  destacó como fotógrafo de retratos.
En 1920 experimentó con el Sabattier, o el proceso de solarización, una técnica  en la que redescubrió como crear fotografías sin una cámara, a través de la exposición  de los objetos sobre papel foto sensible a la luz. A este trabajo con fotogramas, lo  llamó «rayografías» (en referencia a sí mismo). Éste método le valió la estima de la crítica, especialmente de los surrealistas. Muchas de las figuras centrales del surrealismo como Breton, Magritte y Dalí siguieron su ejemplo en el uso de la fotografía, además de otros medios de comunicación. Otros fotógrafos, como Maurice Tabard y Raoul Ubac, estaban directamente inspirados en las técnicas de Man Ray, mientras que fotógrafos como André Kertész y Brassai fueron indirectamente influenciados por su enfoque innovador en el medio.
En los años 1920 y 1930 fue también uno de los fotógrafos de moda más importantes para revistas como Harpers Bazaar, Vu y Vogue.
Man Ray también hizo contribuciones sustanciales al cine de vanguardia. En su primera incursión en el cine, Le Retour à la Raison, hecho en 1923 dentro de la corriente dadaísta, Man Ray creó las primeras «cine-rayografías», secuencias de imágenes fotográficas sin cámara. Las películas, Emak Bakia (1926), L'Etoile de mer (1928) y Les Mystères du Château (1929), se han convertido en clásicos del género surrealista, junto con las películas de Luis Buñuel, Dalí y Hans Richter.

Man Ray salió de París en el inicio de la Segunda Guerra Mundial y pasó los años de la guerra en Los Ángeles, donde se concentró en la pintura y la fabricación de objetos. A su regreso en 1951 a París, donde vivió el resto de su vida, se continuaron persiguiendo a los muchos hilos de su arte, que ya le había marcado como uno de los artistas más innovadores del siglo.

Me gustaría hablar de su fotografía “Clothes Stand” (1920),  uno de sus primeros trabajos. A primera vista parece ser un collage. En realidad él  armó el personaje y despúes lo fotografió. Una modelo desnuda se esconde detrás de un tipo de maniquí que consiste en una base de metal vertical,  de  la cual emerge un tubo que funciona como el cuerpo y que remata con un cuello, rostro y brazos de cartón. Como resultado de esto vemos una fusión entre un cuerpo femenino y una muñeca de cartón con tubos. El híbrido es como mitad humano y mitad máquina, lo cual fue parte de la temática en los 1920s, época en la que todo mundo creía en el progreso tecnológico y esto de alguna forma estaba presente en el arte de vanguardia.
No es una coincidencia que la mujer artificial creada en la obra maestra de Fritz Lang “Metrópolos” (1927) recuerda la figura femenina creada y fotografiada por Man Ray en 1920.



Una liga donde pueden ver sus fotos y trabajos: http://www.manray-photo.com/catalog/index.php

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