Joel-Peter Witkin





Me gustaría platicarles un poco de otro de mis fotógrafos favoritos desde pequeña: Joel-Peter Witkin, fotógrafo nacido en 1939 en Nueva York se formó en escultura, recurra en muchas de sus fotografías a cuadros de la historia de la pintura. No es de extrañar que mezcle Las Meninas de Velázquez con El Guernica de Picasso. O que convierta algo tan bello como La Venus de Botticelli en una postal horrenda.

Considerado uno de los artistas contemporáneos más importantes de las últimas décadas, ha fotografiado invariablemente a cadáveres desmembrados, enanos, seres deformes, transexuales, hermafroditas, y todo lo que podría considerarse repulsivo, grotesco u horrendo según los cánones de la belleza clásica. Lo ha hecho inspirado en la pintura de Giotto, Botticelli, Velázquez y de las primeras técnicas fotográficas, como el daguerrotipo, para dotar de una nueva belleza a su particular galería del horror.
Sus representaciones revuelven, asquean, nos hacen cerrar los ojos o mirar para otro lado.
Su mundo es el de los transexuales, los mutilados, los enfermos. Su concepción de la fotografía se aleja de lo bello, pero de algún modo atrapa, queremos seguir mirando sus obras porque nos enseñan algo que nuestra imaginación no alcanza a crear. Es la fascinación por lo desconocido lo que nos hace dar gracias de no estar presente en la sesión fotográfica, sino de ver la obra terminada.

Hace un tiempo investigando sobre uno de mis diseñadores de moda favoritos, encocotre que para su pasarela de Primavera-Veraro 2001, se inspiro en la siguiente fotografía de Witkin.

La siguiente fotografía es una "still" de la pasarela de McQueen.

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