ENTRE EL BIEN Y EL MAL: SEMANA SANTA CORA
Fernando Rosales

En México, una de las fiestas religiosas tradicionales más importantes, tanto para los pueblos indíge­nas como para los mestizos, es la Semana Santa. Su trascendencia no sólo deriva del especial lugar que la Iglesia Católica le confiere dentro de su calendario anual, sino de la multiplicidad de ­sentidos que la fiesta ha adoptado a lo largo de los siglos en las 62 diferentes culturas que, hoy día, existen en el país.

En efecto, en las comunidades indígenas coras localizadas en las zonas montañosas del occidente de México, particularmente en el estado de Nayarit, las celebraciones rememoran los hechos relacionados con la muerte y resurrección de Jesucristo y forman parte de un ritual de inversión en donde, por ocho días, las autoridades civiles ceden al grupo ceremonial de los centuriones el control del tiempo, del espacio y de la vida pública de las comunidades.

La Semana Santa cora de Santa Teresa del Nayar, se apega fielmente a este patrón cultural. Durante ocho días los indígenas suelen transformarse en diferentes personajes, como son judíos, fariseos, moros, ­demonios blancos y negros, “borrados” y dobles de Cristo entre otros, para llevar a cabo innumerables ritos, procesiones, luchas cósmicas y ceremonias diurnas y nocturnas; esto lo ejecutan siguiendo un orden temporal muy preciso.


Entre los coras, y otros grupos de México, la Semana Santa es un pe­­riodo de liberación del Mal en el que la armonía cósmica se pone en peligro. Durante una semana el pueblo presencia reiteradas batallas entre diferentes grupos ceremoniales que concluyen con la muerte de Cristo (Hatzicán, Santo Entierro, Estrella de la mañana o Estrella del sol, en cora), la muerte del Mal y la restitución de los poderes a las autoridades civiles. Finalmente, la paz y el equilibrio vuelven al pueblo una vez que se lleva a cabo la última procesión al templo católico, precedida por Cristo, la virgen María y San José, además de los borrados, judíos, músicos y la gente de la comunidad.














1 comentario:

  1. Xavier gracias por compartir lo disfrute mucho, es una maravilla que por medio de la fotografía no solo se pueda aportar un objeto artístico, sino que también se pueda conservar el patrimonio inmaterial de las culturas.

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