7 fotos que lo cambiaron todo para Magnum


Magnum Photos cumple 68 años de trayectoria y para celebrarlo ha pedido a 50 de sus miembros que elijan “la imagen que lo cambió todo”. Cada uno ha elegido una imagen que ha supuesto un punto de inflexión en su carrera como creadores de imágenes. 

Todos los textos se han sacado de la web de Magnum Photos, donde se pueden encontrar en inglés con las otras 43 fotografías que conmemoran este aniversario.
“El triste, vibrante, trágico y encantador país de Haití ha sido la clave de mi fotografía. Después de leer Los comediantes de Graham Green (que transcurre en Haití, que al mismo tiempo me aterraba y fascinaba) hice mi primer viaje en 1975. Fotografié en blanco y negro y pronto me di cuenta de que faltaba algo: no estaba capturando la sensación abrasadora de la luz y el calor –físico y quizás también metafísico- de este país, tan diferente a la gris desconfianza de Nueva Inglaterra, donde crecí.
No me ocupaba de la intensidad emocional de mi experiencia en esta tierra conflictiva. Así que cuando volví a Haití cuatro años más tarde, decidí trabajar en color. A medida que vagaba por los pórticos del céntrico Puerto Príncipe en 1979, recuerdo ver a este hombre con un ramo de juncos –increíblemente silueteado contra la vibrante pared roja- y justo un segundo hombre, en la sombra apareció de repente. Hice la foto y poco a poco empecé a darme cuenta de que era hora de dejar atrás el blanco y negro”.
Alex Webb, Haití
“En marzo de 1992, hice un viaje por carretera a lo largo del Mississippi con mi futura mujer Rachel y nuestra perra Tasha. Viajamos desde nuestra casa en Minneapolis a Memphis. Cada noche íbamos a la busca de un sitio discreto donde aparcar para poder dormir en nuestra furgoneta. Sacábamos todas nuestras bolsas y hacíamos una pequeña habitación. Una década más tarde, viajaría de nuevo por el Mississippi para mi primer libro, Sleeping by the Mississippi. Esta fotografía es como mirar a la semilla de la que brotó todo ese trabajo”.


 
 
 
 
 
 
 
Alec Soth
“Esta codiciada profesión es propensa a todo tipo de peligros inesperados. Algunos naturales: un traspié seguido de una caída por un barranco. Algunos políticos: alguna detención ocasional en la cárcel. Algunos personales: un colapso de agotamiento en un baño solitario de Nueva Zelanda. La lista continúa y estos percances se pueden considerar los normales, desafortunadas consecuencias de esta profesión. Pero el daño real, descubrí que estaba en casa, donde un matrimonio había muerto”.
 
 
 
 
 
 
 
 
Chien-Chi Chang
"Esta fotografía la hice con un móvil fuera de una tienda de libros de Pekín en 2010. Vivía en China, haciendo viajes por carretera en mi furgoneta Jinbei. La experiencia y la novedad del teléfono eran emocionantes, pero no sabía que el teléfono me permitiera cambiar –de alguien que era utilizado por la fotografía a alguien que utilizaba la fotografía. Sin bolsas de equipo y el bagaje e historia del proceso fotográfico, era capaz de olvidarme de la fotografía y centrarme simplemente en la experiencia. En ese momento descubrí lo que necesitaba contar”.
 
 
Peter Marlow. Aguas termales naturales en Kawayu. Japón, 1998
 
 
“Esta fotografía la hice con un móvil fuera de una tienda de libros de Pekín en 2010. Vivía en China, haciendo viajes por carretera en mi furgoneta Jinbei. La experiencia y la novedad del teléfono eran emocionantes, pero no sabía que el teléfono me permitiera cambiar –de alguien que era utilizado por la fotografía a alguien que utilizaba la fotografía. Sin bolsas de equipo y el bagaje e historia del proceso fotográfico, era capaz de olvidarme de la fotografía y centrarme simplemente en la experiencia. En ese momento descubrí lo que necesitaba contar”.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Michael Christopher Brown


 
 
 
 
 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario