Francesca Woodman

En menos de una década, con tan sólo 23 años antes de morir, creó un conjunto de fotografías donde exploró el cuerpo humano y el complejo problema de representación del yo. Su primera fotografía la tomó a los 13 años.
Podría decirse que su trabajo es íntimo, directo y visceral, y a pesar de no haber llegado a su vida adulta, ha influido en numerosos artistas posteriores. A Woodman le interesaba principalmente el retrato, y centró su producción en la exploración de su propio cuerpo, habitualmente desnudo. Aunado a esto, tiene un marcado carácter autobiográfico, mostrándose ella en escenarios melancólicos, habitaciones donde la artista retrató la soledad, el olvido y el paso del tiempo. Su figura mostrada al desnudo en interiores destartalados, se mueven entre la aparición y la desaparición, la sexualidad y la inocencia. En algunos trabajos su cuerpo aparece borroso, en movimiento, escondido tras papel pintado. En otros aparece como presa de ventanas, o debajo de muebles, posando con objetos simbólicos o entreviéndose tras ropas andrajosas. Por otro lado, al ser su trabajo previo a la madurez, se muestra introvertido, experimental y a veces incompleto.
Su obra se engloba dentro de las de artistas de la vanguardia feminista de los años 70 que dieron un giro a la imagen que hasta entonces se tenía de la mujer como ama de casa, sumida en un mundo gobernado por hombres. Su arte era un arte radical que rompía con las normas establecidas. Cualquier objeto valía para jugar y crear una obra con él;aparecía y desaparecía de sus fotografías para después volver a integrarse con el todo; disfrazaba y escondía los objetos; cambiaba el estado de las cosas.

Una de sus fotografías más conocidas ha sido descrita muy bien por Gabriele Schor, se titula "Mi casa", de 1976: "Esta fotografía muestra el interior de una habitación y en su esquina hay una figura femenina envuelta en una lámina transparente. El papel de aluminio se convierte en una segunda piel o una demarcación con el mundo exterior. Protege y delimita el cuerpo al mismo tiempo, sin dejar de preservar la relación con el espectador a través de la transparencia. La manera en la que ha dispuesto los accesorios dentro de la habitación es también muy llamativa, parece que todo ha sido bien pensado".

Pero ¿cómo llegó Francesca Woodman a anhelar la muerte? El fracaso con el que tuvo que lidiar a muy temprana edad debido al constante rechazo por parte de algunos fotógrafos influyentes de Nueva York empezó a hundir su moral. Junto a ello, se señala también como condicionante el paso por una ruptura traumática que le obligó a peregrinar por varios centros psiquiátricos y que finalmente le sumió en una enorme depresión. La trayectoria de la fotógrafa ha sido tan elogiada como emulada por otros artistas, por ejemplo la canadiense Rebecca Cairns.


Suelen colocar su trabajo junto al de sus contemporáneas Anna Mendieta y Hannah Wike, así como junto al de artistas de generaciones posteriores como Cindy Sherman, Sarah Lucas, Nan Goldin y Karen Finley, debido a los diálogos con el yo y la representación del cuerpo femenino. Puede decirse que estas artistas contribuyeron notablemente a la lucha del feminismo.

Durante años, su obra tuvo una difusión escasa, incluso entre la comunidad fotográfica, de hecho, su primera gran exposición fue en 1986, cinco años después de su muerte, en el Wellesley College Museum. La muestra itineró por un gran número de museos universitarios en Estados Unidos, y estuvo acompañada por un pequeño pero erudito catálogo con textos de prestigiosos historiadores del arte, como Rosalind Krauss y Abigail Solomon-Godeau, lo cual consiguió catapultar de manera póstuma a Woodman a un nivel de atención poco común para una artista tan joven.
Su trabajo ha sido exhibido en la Fundación Cartier de París, o en sedes como el Kunsthall (Rotterdam) o la Photographers Gallery (Londres). Su obra está presente en las colecciones del Metropolitan Museum, el Whitney Museum, y el MoMA.








Fuentes:
http://www.vanitatis.elconfidencial.com/estilo/2011-11-29/francesca-woodman-retratos-de-una-artista-suicida_542934/

http://blogs.elpais.com/mujeres/2014/04/el-arte-inmortal-y-suicida-de-francesca-woodman.html 

No hay comentarios:

Publicar un comentario