Hamid Sardar-Afkhami

Después de vivir en Nepal y explorar el Tibet y los Himalayas por más de una década, el fotógrafo Hamid Sardar-Afkhami decidió que viajaría hacia las afueras de Mongolia para documentar tribus nómadas y su forma única para vivir. Sardar estudió los idiomas mongol y tibetano, de hecho recibió su título de doctorado en la Universidad de Harvard, en estudios de Sánscrito y Tibetano; por lo tanto, él parece ser la persona correcta para capturar en fotografías a las personas Dukha.

La importancia de esta tribu nómada radica en que ellos son los últimos pastores de renos en Mongolia. Los Dukha son un antiguo grupo de personas con ascendencia turca que dependen de los renos para su forma de vida, ya que además de la leche y el queso, los renos proporcionan el transporte para la caza (son montados para cazar alces salvajes y jabalíes).
Sin embargo, dicha tribu está desapareciendo rápidamente. Sólo quedan 44 familias, aproximadamente unas 200 o 400 personas.

Sardar no sólo ha capturado en fotografías fascinantes a esta cultura perdida, también realizó una película llamada "The Reindeer people", en donde siguió a una familia en sus migraciones estacionales. Él considera que su viaje es como fotógrafo y como etnógrafo, Las imágenes de pueblos primigenios siempre lo han motivado, porque él observa cierta humanidad en el aspecto de esta lucha por sobrevivir, y con lo cual algo tenemos en común pero el contexto es completamente exótico.
Como fotógrafo, él está en la búsqueda de una composición icónica, queriendo establecer una estricta tipología etnográfica de estas personas. Viendo su propio trabajo, se dio cuenta de que pronto, tenía ya varias diferentes composiciones donde los humanos ya no ocupaban el centro de la imagen; estos retratos formales dieron lugar a paisajes de ensueño, además de mostrar una fase temprana de la conciencia humana emparentada con el espíritu animal.
Según la religión mongol, el alma a veces puede refugiarse en un animal, como por ejemplo un ciervo o un oso; de hecho, sin la compañía del animal, el hombre aparecería perdido. Este misticismo que une al hombre con el animal se convierte en la esencia de lo que el fotógrafo busca en la "oculta Mongolia".
Por otro lado, el fotógrafo no cree en el trabajo hecho con teleobjetivos, ni en fotos tomadas sin permiso, sino que más bien cree en estar "ahí afuera" todo el tiempo que tenga que tomar, porque una vez que te conviertes en parte de alguna de estas familias, se rompen las inhibiciones y es cuando ocurre la magia.
Concluye diciendo que lo que él busca capturar es esa sensación primigenia en las personas primigenias, porque hay algo en sus ojos cuando viven en armonía con la naturaleza y con los animales, y que conecta con el corazón... te recuerda por qué estás vivo.










Fuentes:

No hay comentarios:

Publicar un comentario