Más allá de la fotografía: la mirada de Kati Horna.



La obra de Kati Horna propone una manera cotidiana de captar la realidad. El tipo de acercamientos que efectuó hacia su entorno, conserva un sentido de ironía y familiaridad que responde al contacto de la fotógrafa con el devenir humano, con el drama del desamparo, cargado siempre de una forma de humor particular que caracteriza su producción. Su enfoque personal, espontáneo y humano, consigue captar lo sustancial de la escena y con su respuesta intuitiva, logra que lo transitorio se vuelva eterno y mágico. 

De origen húngaro, Kati aprendió la técnica de la fotografía en el taller de József Pésco. Huye de Alemania hacia París, donde realiza una de sus primeras series más famosas " Los cafés de París" logrando detectar lo que ella misma denominaba "el insólito cotidiano".


A principios de 1937, durante la guerra civil española, Kati se traslada a Barcelona con el encargo de reunir un álbum para el comité de propaganda exterior del gobierno republicano. 
Documentó la guerra hasta la evacuación de Teruel y la entrada de los milicianos; dio testimonio de la contienda al mostrar la vida cotidiana tanto en los frentes como en la retaguardia. Su visión penetrante transfigura, su exquisita sensibilidad capta inmediatamente la agudeza de las expresiones y el sentido humano permanece presente siempre en sus encuadres. 




A pesar de su intensa labor  fotográfica que dio como resultado más de 7000 negativos, Kati Horna careció durante mucho tiempo del reconocimiento debido. Las razones de este olvido deben buscarse en la ética profesional de la fotógrafa, que siempre se definió a sí misma como una "obrera de la fotografía", cuyo interés no era hacer negocio con su obra, sino expresar sus ideas y compromiso político-social mediante sus imágenes.




www.cenidiap.net/biblioteca/addendas/2NE-10-Kati_Horna.pdf
aspase.unive.it/bitstream/handle/10579/....TESI_lisa%20-pellizzon.pdf.

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