El Museo del Prado muestra el primer libro de fotografía del arte español

El estudio de la Historia del Arte como disciplina cambió por la introducción de la fotografía. Ahora el Museo del Prado exhibe el primer libro de arte español que se hizo con fotografías de las obras. 

El primer libro de historia del arte publicado en el mundo que se ilustró con fotografías, y que es testimonio de cómo el arte español llegó a ser conocido en Gran Bretaña, es el gran protagonista de la exposición "Copiado por el sol" que abre sus puertas en el Museo del Prado.

En 1848 el hispanista escocés Sir William Stirling Maxwell (1818-1878) publicó con textos suyos tres volúmenes de los Annals of the Artists of Spain, primera historia del arte español desarrollada de forma cronológica. Ese mismo año regaló a sus amigos y colaboradores un cuarto volumen titulado Talbotype Ilustrations, que contenía setenta y ocho reproducciones fotográficas de algunas de las obras estudiadas en los "Annals".

Aunque solo se editaron cincuenta ejemplares, su importancia es grande pues constituye el primer libro de historia del arte publicado en el mundo que se ilustró con fotografías.

De los 50 ejemplares publicados solo se conservan 25, todos ellos con diferentes niveles de degradación, con desvanecimientos perimetrales más o menos acusados en función de factores químicos y ambientales. Por ello su exhibición está sujeta a estrictas condiciones de iluminación, temperatura y humedad.


En la muestra que abre sus puertas mañana en el Prado -organizada en colaboración con el Centro de Estudios Europa Hispánica y el National Media Museum (Bradford, Inglaterra) en el marco de PHotoEspaña- se muestran siete de estos volúmenes, incluido el del Museo del Prado que había pasado totalmente desapercibido en la Biblioteca del museo hasta el año 2000, y otro del Museo del Romanticismo.

Además, se pueden contemplar juntos por primera vez diversos materiales empleados para la elaboración de "Talbotype illustrations", como información sobre los precedentes del proyecto, pruebas de taller de los talbotipos y los modelos a partir de los cuales se tomaron las imágenes, como esculturas, dibujos, grabados, o libros.

La exposición se completa con la publicación de dos volúmenes coeditados por el Museo del Prado y el Centro de Estudios Europa Hispánica, uno con los estudios y el catálogo razonado de las fotografías que componen el libro de Stirling y otro que recrea el facsímil ideal de las "Talbotype illustrations, reconstruido digitalmente.

Copias bajo la luz del sol
José Manuel Matilla, jefe de Conservación de Dibujos y Estampas del Prado, y Hilary Macartney, de la Universidad de Glasgow, han sido los comisarios del proyecto que permite destacar la importancia de una obra con la que el arte español alcanzó carta de naturaleza fuera de nuestras fronteras al reproducirse obras de artistas españoles de los siglos XVI y XVII, además de Goya.

En total reunía 78 reproducciones fotográficas realizadas bajo la supervisión de Stirling por el fotógrafo Nicolaas Henneman, cuyas pruebas de trabajo del taller se conservan en el National Media Museum de Bradford.

En el montaje de la exposición, los comisarios han querido explicar cómo se hizo el libro. El procedimiento fotográfico empleado fue inventado por William Henry Fox Talbot (1800-77), por lo que los negativos en papel recibieron el nombre de talbotipos.Nicolaas Henneman (1813-98), ayudante de Talbot, fundó un establecimiento en que se produjeron las primeras fotografías realizadas con esta técnica, en la que las tomas se realizaban en exteriores.

Las copias también se realizaban bajo la luz del sol, poniendo en contacto el negativo de papel con el papel emulsionado del positivo. La inestabilidad de esta nueva técnica, basada en la preparación manual de papeles con productos químicos, motivó que ya durante el proceso de obtención de los negativos y las copias se observaran deficiencias que afectaban a su conservación.

Stirling sustituyó los grabados y litografías por fotografías que permitían reproducir las obras de una manera más sencilla, pero la necesidad de fotografiar bajo la luz del sol impedía retratar las piezas que se encontraban en museos e iglesias de España.

Por ello, tuvo que recurrir a grabados y litografías que reproducían las obras de arte y en otras ocasiones contrató a artistas para que realizasen copias al óleo o acuarela de obras que le interesaban y no habían sido reproducidas. La exposición permanecerá abierta hasta el próximo 4 de septiembre.

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