La Fotografía de Eugene Atget

La Fotografía de Eugene Atget


     Jean Eugene August Atget obtiene sus primeras fotografías en 1888 con unos 31 años, después de haber fracasado en otras artes como la interpretación o la pintura. En vida no pasó desapercibido para quien supo reconocer su verdadero arte, pero no fué tras su muerte en 1927, cuando su figura empezó a valorarse.

     Utilizaba una cámara de fuelle con el objetivo ligeramente desplazado para evitar que las verticales se vieran deformadas, es decir, algo parecido a la técnica 'Tilt-Shift' de objetivos descentrables. Esto hace que en muchas fotografías aparezca enengrecida la parte superior.

     Viajaba en autobus o metro con su cámara de 20Kg. por las calles de París y así recorria todas las distancias para hacer su fotografía. El prefería este equipo, aunque los había ya mucho más sofisticados, porque nunca le dio demasiada importancia a lo que hacía. Esta cámara antigua le obligaba a hacer exposiciones largas y preparadas.

     Muchas de sus fotografías por encargo de monumentos o escaparates son a primeras horas de la mañana, para evitar que salieran en ella personas. Se valía de la fotografía para plasmar material que pudiera ser utilizado para el arte, es decir, para ser pintado. El nunca se consideró un fotógrafo, y no se valoraba. Su trabajo era un medio para los pintores, grabadores y escultores, aunque hoy en día, eso sea lo menos importante y alla pasado a primer plano su fotografía.

     Tiene fotografías de varios, tipos. La fotografía de escaparates con los reflejos de los cristales fue considerada como una introducción hacia el surrealismo fotográfico. Tiene muchas fotografías de calles y establecimientos de París que nos muestran hoy en día como era el París de los años 30, antes de la guerra.

     Sin embargo, no todo era fotografiar para los demás. También se adentró en la sociedad, en los oficios menores de París. Su fotografía no es crítica, sino simplemente representativa de lo que hay. Es como entrar en su época, con sus gentes, sus calles... pero no en sus más famosos monumentos o símbolos de la ciudad, sino en lo que el parisino veía que era París.

     Pero pasemos directamente a su fotografía.
A corner Rue de Seine 1924
Eugene Atget

      Su fotografía no es precisamente una fotografía muy cuidada en todos los momentos, aunque sí tiene mirada compositiva que irá cultivando con el paso de los años. En esta toma vemos como el edificio que pretende sacar casi queda cortado por arriba, apreciándose el viñeteado por la derecha. Sin embargo, la fotografía es magnífica, pues tiene composición y refleja la tranquilidad y la serenidad de las calles sin transeuntes.

Notre Dame
Eugene Atget
       En esta fotografía de Notre Dame vemos algo curioso, hay como 2 composiciones y una sola fotografía. por un lado está la catedral al fondo, bien compuesta, sin embargo delante tenemos unas ramas que dificultan la visión. ¿Porqué hace esto Eugene Atget? Quién sabe cuál era su intención. Probablemente pensaba en el destinatario de la imagen, puede que un pintor.
Eugene Atget

      Otro ejemplo de dos fotografías en una. En este caso una de sus numerosas fotografías de escaparates en las que se refleja la calle. Este tipo de fotografías son las que le gustaron a la primera generación del surrealismo fotográfico. No es una fotografía al azar, pues también tiene composición de los elementos.
Cour 41 rue broca - 1912
Eugene Atget
        Una de sus imágenes de los barrios y rincones escondidos de París. En la fotografía hay un caos de ventanas y puertas, pero mediante la composición ha presentado un caos con orden.
Traperos - Porte d’Asnières,  Cité Valmy 1913
Eugene Atget
      En este caso una muestra de su fotografía de oficios menores como era el de trapero. Todos están posando, y tenían que hacerlo sin moverse mucho, dado la lentitud de las exposiciones de Atget.

      Dentro de sus fotografías dentro de otras, tenemos la siguiente, que es poco conocida:
Fireplace - Hotel Matignon - 1905
Eugene Atget

      Tuve que mirarla un rato, pues parecía una chimenea en la que se viera una habitación por detrás, o una chimenea con espejos. Finalmente resultó ser esto último. Es curioso como fotografía la chimenea, pero engloba el reflejo en el espejo. ¿Cuál era su intención? Lo de atrás, lo de delante, ambos. Posiblemente ambos, como parece ser.
Cabaret 'El Tambor' - 1908
Eugene Atget

     Esta fotografía también parece muy simple, pero guarda algún secreto que merece la pena desvelar. Si nos fijamos, en el reflejo de la puerta se ve a Eugene Atget haciendo la fotografí, por lo menos se ve su cámara y su figura negra, pero además se pueden ver 2 cabezas asomándose de personas que están dentro del cabaret y miraban el trabajo del fotógrafo. De nuevo estamos ante una fotografía dentro de una fotografía. No parece casualidad, aunque puede que lo fuera, pero vemos esto en muchas de sus fotografías. Es un aspecto nuevo que aparece en la fotografía: la fotografía dentro de otra. Por eso Atget es una pieza importante en la fotografía, no tanto por tener maravillosas fotografías, sino por haber abierto un nuevo cauce fotográfico que desembocará en la fotografía surrealista y por haber mostrado el París más escondido de aquellos años sin recurrir a las composiciones habituales de los fotógrafos de su época.

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