Bruce Davidson

Nació en Oak Park, Illinois, en 1933. Fue miembro histórico de la agencia Magnum, y mejor conocido por su inmersión desde los años cincuenta en la realidad más invisible de los Estados Unidos.
Sobre su obra se puede decir que Davidson  tiene un don para convertir a unos pocos en grandes, esto es por su capacidad para atrapar con una clarividencia y naturalidad pasmosa el alma de un momento. De acuerdo con su premisa, la mejor técnica o la mejor cámara sirven poco sin la coherencia, ética y humanidad del fotógrafo.
SEste fotógrafo documentó durante cinco años los movimientos por los derechos civiles en Estados Unidos,y durante otros dos años convivió con vecinos del Spanish Harlem neoyorquino cuando ni la policía se atrevía a entrar. Así mismo, logró capturar con su cámara a las bandas de adolescentes en el Brooklyn de los años sesenta- Por lo tanto, en su obra hay historias marginales que él abordó con paciencia, sin ser impúdico o sensacionalista, sin excesos sentimentales, moralistas o compasivos.

Fue gracias a su madre, quien a los 10 años, lo instaló en un cuarto oscuro, en el sótano de una casa, lo cual era algo muy raro en aquella época. Al entrar en ese cuarto oscuro, una imagen surgió entre sus manos, lo cual fue uno de los descubrimientos más importantes en su vida.
La primera imagen que tomó, fue la fotografía de un búho. Y a los 22 años realizó su primer proyecto, el cual sentaría las bases de su futuro trabajo: mientras hacía el servicio militar en Arizona, se instaló en casa de una pareja de ancianos (de 94 y 79 años) que conoció en la carretera, en la frontera con México.A esta pareja les pidió poder fotografiarlos.
Más adelante tuvo acercamientos con el circo, y por lo tanto a otra de sus series más reconocida: El enano, la primera para Magnum.

Por lo demás, aclara que no se le puede confundir con un activista ni con un fotoperiodista, mucho menos con un artista --pese a que su famosa serie del "Spanish Harlem, Calle 100", se expuso completa en el MoMA en 1969. Se considera a sí mismo como fotógrafo, integrado en la corriente de los Concerned Photographers, término acuñado por Cornell Capa para definir a los fotógrafos embarcados en la cruzada de cambiar con su cámara el mundo. Según sus propias palabras:

"La fotografía requiere preguntas éticas que deben estar presentes antes, durante e incluso después de disparar. A mí, por ejemplo, nunca me interesó sacar fotos sexies de aquellos adolescentes conflictivos, yo quería saber por qué la sociedad les había olvidado, qué ocurría en sus hogares, donde radicaba tanta desesperación".

Por otro lado, estudió filosofía, pintura y fotografía en Yale, y y trabajó por encargo para cabeceras como Vogue o Life para poder financiarse sus proyectos. La edad le impide aventurarse como antes pero sigue trabajando, y le basta perderse en su vecindario neoyorquino.Y en cuanto a las nuevas tecnologías, menciona: “Mi mujer y yo somos la única pareja que conozco que no tienen iPhone. Vivo apegado a un mundo que ya no existe”.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2016/05/28/actualidad/1464446373_806962.html 







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